Experimentando con diferentes encuadres,he llegado a este.
Mientras hacia diversas pruebas de como poner la camara de la mejor manera, medir la luz,ajustar la exposición,para que no me salieran partes quemadas, y todos los rollos que se hacen antes de apretar el botón, un hombre se me acercó , con una camara con el fin de que le hiciera una fotografía justo debajo de la torre del oro.
Primero me pregunto que como iba la cosa, a lo que yo le conteste que no iba mal. Después sacó una camara con las que mi madre en los años setenta nos hacia las fotos. Una especie de telemetrica del año catapún(y a mi me encantan esas camaras), de lo menos fiable que yo he visto.
Claro ellos(eran como 12 personas)querían que saliera la torre del oro, pero aquella reliquia no poseia el angulo suficiente como para queencuadrara suficientementecon lo que me tuve que ir al quinto pino,por no decirles que se la hicieranen el paseo de arriba donde se puede conger mas distancia y salir mejor.

Yo miraba a la camaracon incredulidad, mientras el propietario me decíaCon un acento particular:

"Es que es una camara Vasca".


No comprendo como en los tiempos que estamos en los que una camara compacta (por ejemplo la NIkon L12vr, que se la busqué a una amiga el otro dia por 150 euros) vale nada, la gente arriesga sus recuerdos de viajes con una cosa tan poco fiable.
Por supuesto le dije:
"vaya ahora mismo a un kiosko y comprese una o dos camaras de usar y tirar y dejese de estas cosas, que me dan miedo hasta a mi"

Bueno , pues este es mi resultado con mi camara por supuesto.