En la voragine de la ultraurbanización sevillana , un conjunto irreductible de mujeres no sucumben ante los ataques incontenibles de las inmobiliarias , y dedican todos sus esfuerzos a mantener esa costumbre tan andaluza de "tomar el fresquito por las tardes".
Alguien debería decirles que esos tres aparatos de aire acondicionado que tienen, probablemente aumenten la temperatura del callejon incluso mas todavia.
Es increible , que todavía existan casas en esta ciudad que no han cedido a los ataques para construir pisos.
Esta fotografiano es muy vistosa, pero si impacta verla entre tanto bloque y es curioso que existan rincones donde casi parezca que estas en cualquier pequeño pueblo andaluz.

Pulsar para agrandar