Dentro de las películas malditas que me han perseguido siempre hay una de Stanley Donen, que me ha tenido frito siempre. Son películas que te tiras años para conseguir, no están en el videoclub, si las ponen en la tele se va la luz o el video se desprograma, y decides descargártela de Internet, el emule se jode o no hay fuentes, o se ve a la mitad, o te descarga la película a la mitad, o el sonido es nefasto.

Dios mío 10 años para conseguir la película. 10 años detrás de ella.

Esta película es Arabesco.

Fue en su tiempo y ahora una película denostada por la crítica por tener una trama un poco irreal y poco convincente, así como unas persecuciones finales de vergüenza. Sin embargo la interpretación de Gregory Peck y una impresionante Sofia Loren como una cortesana de un jeque árabe o algo así, para mi modesto gusto, esta muy acorde con lo que yo tengo por buen cine.

El thriller cómico como en Charada, otra de mis grandes películas, es un genero que da gusto de ver, es entretenido , intrigante, te mantiene en vilo, y la vez te ríes con el sarcasmo con el que el Sr. Pollock(Gregory Peck), demuestra en todas las situaciones de la peli.

Es muy probable que mi incansable búsqueda de la gratuidad al hacerme con esta, me haya hecho ser un poco más benévolo de la cuenta, pero la verdad es que es muy recomendable, insistiendo en mi teoría de que lo más importante en una película es que el director sea reconocido. Yo cuando voy al cine y veo la cartelera, nunca me fijo en los actores que participan. Pasolini hizo obras maestras con cuatro gatos de un pueblo vestidos de medievales. Para mi es vital mirar el final de la cartelera y la música que lo acompaña, y muy pocas veces me equivoco. Malena, una película de Tornatore que a mi me gustó, pero que no pasará a la historia, lo hará simplemente por su música que la engrandece al nivel de poder verla incluso una segunda vez por esta razón.

Quiero decir que Stanley Donen fue y será un clásico, y todas sus películas están marcadas por su marchamo, y con el acompañamiento de la música de Henry Mancini, pues no digo más, la engrandece.

Sería perfectamente factible que Mónica Cruz (ejem) y Antonio Resines (ejem ejem) interpretarán esta película con la misma calidad que los dos actores anteriores, solo por el simple hecho de ser manejados como títeres por semejante monstruo del cine. Que dios lo tenga en su gloria, porque a mi me ha alegrado el día, pues si no lo he dicho antes, ya está en mi poder semejante obra maestra. Se acabó la maldición.