El otro día visionando una película sobre el daño que provoca a las personas el consumo masivo de comida rápida en determinados centros de consumo, como es la película Supersize me, me provocó el sentimiento contrario que pretende la película.
Trata sobre un tipo que decide ingerir solo comida de Macdonalds durante un mes, intentando demostrar de la manera menos parcial del mundo los estragos que puede provocar la comida rápida comida de manera habitual en nuestro organismo.
Mostraban a personas que se zampan 3 o 4 big mac al día y se meten entre pecho y espalda
Después de este alegato de esta señora a favor de la pereza sexual, me encontré con un montón de estudios de marketing y de mercados se ve que no hacen otra cosa que rellenar la película.
Esta imparcialidad y falta de objetividad me provocó que automáticamente me fuera al lado de mi casa, yo que no soy consumidor de comida rápida de nunca, y me comprara dos súper menús, uno en Mcdonalds y otro en burguer king, solo para comparar, los cuales por cierto me sentaron como un tiro, tanto el de mac como el de king, estando por cierto, el bigmac un poco menos ladrillo que la whopper (si es asi como se escribe).
Esto me devolvió a la realidad de que las hamburguesas, aun estando buenas de sabor, no son para consumir nunca por estómagos acostumbrados a las delicatessen como el mio. Pero lo que me indigna sobre todo es que estas películas no sean objetivas con las cosas y que recalquen aspectos de estas empresas que ya sabemos, o ¿es que hay alguien que piense que las bigmac o las Whopper son buenas para la salud?


Aunque no creas, hay gente en estados unidos que no sabe lo dañina que es asta comida... por algo hay tantos obesos, y por algo ese documental fue tan polémico para los gringos. Si lo hubieran hecho en latinoamérica o en españa nadie le hubiera puesto atención, porque la dieta de nosotros es distinta y no acostumbramos comer esta clase de basura con mucha frecuencia (la gente promedio).
Hace poco publiqué en mi blog un artículo sobre Jessica Futtert, una niña super-obesa a quien alimentan con pura comida chatarra. Puedes encontrar videos de ella en you Tube.
eSA COMIDA parece realmente dañina para la gente con sentido comun, pero no para el norteamericano promedio, que tiene ahi tiene una expresion mas de su cultura.
Cuando vivi en Houston muchos de los comerciales de tv dirigidos a hispanoparlantes ("latinos" como les llaman alla) estaban ambientados en McDonalds y Burger Kings.
El mas grotesco-ridiculo que recuerdo (y de eso tiene ya mas de 10 años) trata de una pareja de adolescentes "latinos". Van en el tipico descapotable. La camara los toma verticalmente. el mas experimentado le habla al otro de lasvirtudes de "America": libertad de esto, lo otro y lo otro mas. Por momentos hacen tomas de rascacielos y demas parafernalia gringa.
"Pero lo mejor -termina diciendo el mas experimentado al recien llegado- ¡Es la comida!" -aunque no lo creas.
entran al estacionamiento de un mc donalds. El REcien llegado alza la cara al cielo (te recuerdo que la camara los tomaba verticalmente) y mientras se pone sus "Ray Ban" dice
-¡Que gran pais!
Por regla general, evito la comida rápida y, a medida que me voy haciendo mayor (o más vieja, es lo mismo... :-S), esa comida me va sentando cada vez peor. Hoy, por ejemplo, fui a comer al Gino's y llevo toda la tarde como si me hubiera comido un pavo, con plumas y todo...
Lo que me parece más lamentable de todo esto es que, si te fijas, el marketing de estas empresas va dirigido, casi exclusivamente, a los más pequeños, mediante juguetitos a modo de carnada, fomentando así, malos hábitos alimenticios que sólo nos conducen a una tasa de obesidad infantil más que alarmante... y, claro, ahora es cuando empiezan a intentar paliar los efectos de toda esta ola con programitas tales como "somos lo que comemos" y tal y cual...
Cuando voy a los centros comerciales y veo la cantidad de niños que hay en los Mcdonalds, me entra repelús... ¿qué tienen esos padres en la cabeza? ¿Es que ya las madres no se meten en la cocina a preparar potajes, sopas y filetes a la plancha como cuando yo era chica? Porque, yo, de chiquilla, me tenía que meter entre pecho y espalda tres potajes semanales...
Por cierto... me has dejado intrigada con eso de que tu barriga está acostumbrada a delicatessen... cuenta...cuenta...
Mafalda y yo...... la gente la verdad es que tiene unos habitos alimenticios totalmente lamentables. Yo todas las mañanas cuando voy a desayunar con los compañeros lo veo.
Mientras yo me como mi tostada con aceite de oiiva, veo a los demás comiendose las mismas pero con una emusion de aceite y tomate con muy mala pinta , mantequilla y foiegrass , o manteca con tropezones , o noseque de parranda cacereña que es grasa animal pura y dura.
Yo flipo con la incultura gastronomica, y lo mal que sienta eso por muy bueno que esté , no está en los escritos.
Que le vamos a hacer.
Un beso.